Ayala

By Darío Céspedes

Cayó el atleta, el numen castellano,

gala del arte y poderosa égida;

y hasta el mortal cruel de su caída

asombraba su aliento sobrehumano.

Luchó sin tregua contra el vulgo vano

serenó el corazón la frente erguida,

y siempre de la hostil acometida

triunfaba con desprecio soberano

Ni honores quiso, ni buscó fortuna,

belleza varonil, gigante intento

lanzaron en la escena y la tribuna

la luz de su preclaro entendimiento;

su fin honró la majestad de cuna;

era su majestad la del talento.