Bajo la tarde
By Arturo Borja
Oh, tarde dolorosa que con tu cielo de oro
finges las alegrías de un declinar de estío
¡Tarde! Las hojas secas en su doliente coro
van llenando mi alma de un angustioso frío
La risa e la fuente me parece ser lloro;
el aire perfumado tiene aliento de lirios;
añoranzas me llegan de unos viejos martirios
y a mi mente se asoman unos ojos que adoro.
Negros ojos que surgen como lagos de muerte
bajo la sombra trágica de un cabello obsidiano,
¿por qué esa obstinación en dejar mi alma inerte,
turbando mis deliquios, con su turbar lejano?
Sigue fluyendo pena de la fuente sonora
Ha llegado la noche Pobre alma mía: llora.