Batalla campal

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Estaba Lisis en campal batalla

resistiendo de Félix el asalto,

que, encendido de amor, de juicio falto,

solicitaba, descortés, gozalla.

Derribola y no pudo sujetalla

porque, al ir con el ansia a dar el salto,

de un respingo le echó Lisis al alto

y a pie juntillas defendió su valla.

Ya verán que es forzoso que se emperre

Félix amante con tan ruin suceso;

no hay que espantar que con amor se yerre,

si con amor adarme no hay de seso.

En fin, ella se estuvo erre que erre

y el pobre se quedó tieso que tieso.