Bion de Smirna

By Ignacio Montes de Oca y Obregón

No temen las Piérides hermosas

las áureas flechas del traidor Cupido;

antes adoran al rapaz de Gnido,

y sus pisadas siguen obsequiosas

Del poeta se alejan desdeñosas

en cuyo seno Amor no encuentra nido;

mas si alguien canta, de su arpón herido,

al vate todas cercan presurosas.

Víctima yo de su venganza ruda,

si a dioses canto o ínclitos varones,

se pega al paladar mi lengua muda.

Mas si a Lícida infiel, o al niño ciego

emprendo celebrar, en mis canciones,

¡cuánta dulzura entonces! ¡Cuánto fuego!