Boda de matadores y mataduras; esto es, un boticario con la hija de un albéitar

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Viendo el martirologio de la vida

con música bailar, y viendo al preste,

dije: «Sin duda hay nuevas de la peste,

o la epidemia viene bien podrida.»

Supe que era una boda entretejida

de albéiter y botica, en que la hueste

de Hipócrates, unánime y conteste,

«¡Calavera!» por «¡Himen!» apellida.

El barbero tocaba el punteado

de la lanceta en guitarrón parlero;

de bote en bote el novio está atestado.

El dote es mataduras en dinero;

y el médico, de barbas enfaldado,

bailaba el Rastro siendo el Matadero.