- C -
¡Ay, corazón, ingrata en quien te lleva!
¿Quién pensarás jamás no reventaras
en ver gustar de amor? ¿Quién no pensaras
de sí pensase hacer una tal prueba?
Siempre pensé le fuese cosa nueva,
y así tus daños jamás le contaras,
pensando que en decirlos le enojaras,
pues con sólo pensarlos te reprueba.
Espántome de ver tu sufrimiento,
y espántome de mí como soy vivo
y más me espanta verme en tal estado
de no poder quitar el pensamiento
de la que causan mi mal ten esquivo,
y no morirme el ver esto enterrado.