Calvo que no quiere encabellarse

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pelo fue aquí, en donde calavero;

calva no sólo limpia, sino hidalga;

háseme vuelto la cabeza nalga:

antes greguescos pide que sombrero.

Si, cual Calvino soy, fuera Lutero,

contra el fuego no hay cosa que me valga;

ni vejiga o melón que tanto salga

el mes de agosto puesta al resistero.

Quiérenme convertir a cabelleras

los que en Madrid se rascan pelo ajeno,

repelando las otras calaveras.

Guedeja réquiem siempre la condeno;

gasten caparazones sus molleras:

mi comezón resbale en calvatrueno.