Caminos de la sierra

By María Alicia Domínguez

Caminos de la sierra, álamo fresco,

voy dejando mi pena en cada espina

Si un árbol mustio fui, ya reverdezco

y me abro al sol con emoción prístina.

Sorbí agriso jugos de la tierra y crezco

De mi propia alma, fluye cristalina

esta ansiedad de amor, con que me ofrezco

al surco, al viento, en comunión divina

Está el aire dorado, azul el cielo

Sobre los montes flota el glauco velo

de la neblina que a la luz se irisa.

Y entre la paz, que en un sopor me envuelve,

un eco del recuerdo que a mí vuelve

rojea, como brasa entre ceniza.