Campestre

By Darío Herrera

La tarde se adormece en la llanura

Incierto el panorama se destaca

bajo la luz anémica, ya opaca

en cada agrupación de la verdura

La vespertina claridad perdura,

fingiendo una labor de fina laca

en el espacio cóncavo, que es placa

donde pintan las formas su hermosura

La noche se condensa en el contorno

del silencioso campo De retorno

hacia la casa va con lento paso

el labrador y sus rendidos bueyes

Y son yuntas y el hombre únicos reyes

de aquellas soledades del ocaso