CANCION CÍGNEA [Para el poeta Remigio S. Jocson]
Un bardo de tu talla apolonida,
es por los dioses del Olimpo amado,
y tiene el alma por la Musa herida,
de cuya sangre surge el verso alado.
Y tu debes cantar toda la vida,
mientras te inspira el daimón sagrado;
si enmudeces, la Musa, resentida,
retirará los dones que te ha dado.
Porque es asi tu misteriosa suerte;
cantarás como el Cisne hasta la muerte,
y, agonizando, cantarás mejor.
Canta, poeta: que tus versos de oro
sean la cornucopia del tesoro,
que vierta al mundo su inmortal fulgor.