Carne florida

By José de Maturana

Puñal de oro, brillante y florentino,

quisiera para hundírtelo en el seno,

y ardiente de pasión, loco sin freno,

tu sangre fuese mi licor más fino.

Quisiera que tu cuerpo diamantino

se convirtiese en flor -nardo sereno-

para aspirar su esencia o su veneno

como postrer caricia del destino

Pintor quisiera ser, de tus perfiles,

para verte, desnuda, en los marfiles

de algún blanco taller, carne florida;

y allá en el mármol de tu busto amante,

dejar mi nombre de laurel, triunfante

¡cómo un beso de Sol para la vida!