Caupolicán

By José Santos Chocano

Ya todos los caiques probaron el madero

-¿Quién falta?- Y la respuesta fue un arrogante: ¡Yo!

-¡Yo!- dijo; y, en la forma de una visión de Homero,

del fondo de los bosques Caupolicán surgió.

Echóse el tronco encima, con ademán ligero,

y estremecerse pudo pero doblarse no

Bajo sus pies, tres días crujir hizo el sendero,

y estuvo andando andando y andando se durmió.

Andando, así, dormido, vio en sueños al verdugo:

él, muerto sobre un tronco; su raza, con el yugo,

inútil todo esfuerzo y el mundo siempre igual.

Por eso, el tercer día de andar por valle y sierra,

el tronco alzó en los aires y lo clavó en la tierra,

¡cómo si el tronco fuese su mismo pedestal!