- CCXLIV - A una dama que lloraba un su servidor muerto

By Gutierre de Cetina

De Menalca pastor la ninfa Flora

lloraba el duro caso extraño y fuerte,

y del hermoso rostro, ¡ay, dura suerte!

las rosas oscurece y descolora.

Ya se hace llorar, ya vuelve y llora

y en gruesas perlas su llorar convierte,

ya queda muerta y fría, y si la muerte

la deja respirar, dice algún hora:

«Parca si de mi bien te enamoraste,

cortarás de mi vida el hilo incierto,

gozarás del pastor, yo del engaño.

Mas, ¡ay!, qué digo yo que no acertaste:

que por matarle a él, a mí me has muerto;

el golpe has hecho en él, yo siento el daño.»