- CCXXVII - En la muerte de la princesa doña María

By Gutierre de Cetina

La gran dea de los partos envidiosa

de ver que haya en el cielo alguna estrella

de mayor resplandor y beldad que ella,

del marido y hermano está quejosa.

Júpiter que agradar desea a la esposa,

si bien conoce injusta su querella,

«traigamos acá -dijo- otra más bella

y así Venus será menos hermosa.»

Por el mundo la va Juno buscando,

y en Pincia, por común desaventura,

de una princesa al parto se destina.

Mas no tan presto la ha mirado, cuando

al cielo se llevó su hermosura.

¡Ay, envidia cruel, fiera Lucina!