¡Celos!
Ya Flori sale el campo, todo es flores,
vierten las fuentes risa de alegría
y si es de noche, luego nace el día;
y saltan los arroyos bullidores.
A los enamorados ruiseñores,
cuando lo cantan, hago compañía;
tal vez celos le tengo a su armonía
porque más bien le cuentan sus amores.
Con piedras y una honda los desvío
de los pimpollos verdes, mas huyendo
llaman al parecer al dueño mío
Celoso y sin razón les voy siguiendo;
y mis celos burlando el claro río,
con labios de cristal se va riendo.