Celos

By Mercedes Matamoros

¡No me nombres jamás a otras mujeres!

Yo no anhelo saber si tus hermosas

sílfides son, o se parecen diosas

Las odio a todas porque tú las quieres

¡Cállate, por favor! No más alteres

mis sombrías pasiones silenciosas;

cual furias del Averno, tumultuosas

se alzarán contra ti, si me ofendieres!

Mas perdona ¡Oh, dolor! Yo bien ansío

doblar el cuello como dulce oveja,

y tras el golpe, acariciar tu mano!

¡Pero dueña no soy de mi albedrío!

¡Quien manda en mí, y el crimen me aconseja,

es sólo el corazón, el gran tirano!