- CI - A la incertidumbre de la vida humana
No es el morir aprisa desventura,
Clito, el vivir deprisa es duro hado,
pues cautivo en negocios el cuidado,
olvida lo mejor, y lo aventura.
¡O cuánta ceguedad, cuánta locura,
posee el corazón del que olvidado,
de lo mortal, en ansias anegado,
ni cuida de su fin, ni su ser cura.
Clito vive despacio, y el camino
que hace la vida, mide con pereza,
a los ojos presente tu destino.
Contempla (o Clito) la divina Alteza,
mira que el día que postrero vino,
puede el víctima ser de tu grandeza.