- CI -

By Fernando de Herrera

¿Adónde me dejáis al fin perdido,

ingratas horas de mi bien pasado?

¿Por qué no lleváis todo mi cuidado,

y con favor tan corto mi sentido?

Nunca volváis del puesto conocido

a amancillar el corazón cuitado;

torced antes el curso apresurado

a la oscura región del hondo olvido.

Corred, huid con alas presurosas,

horas de mi dolor, y mi memoria

arrebatad, el vuelo acelerando.

Si sois crueles tanto, envidiosas

por usurpar la sombra de mi gloria,

que a vosotras vais mismas acabando.