- CII -
Quien la luz de belleza amando adora,
si quiere ver la vuestra, al sol dorado
y al lucero de Venus estimado
mire, y la claridad de blanca aurora;
los rayos que esparciendo nuestra Flora,
de Diana el semblante venerado,
el valor, la grandeza, ingenio, estado
y cuánto el ser humano en sí atesora;
que en ellos vuestra alteza y hermosura
verá, y la aurora y Flora y sol vencido,
y rendirse el lucero con Diana;
Mas si hermosa, blanca la luz pura
volvéis, de casto amor dirá encendido,
que sois toda inmortal y soberana.