- CII -

By Fernando de Herrera

Quien la luz de belleza amando adora,

si quiere ver la vuestra, al sol dorado

y al lucero de Venus estimado

mire, y la claridad de blanca aurora;

los rayos que esparciendo nuestra Flora,

de Diana el semblante venerado,

el valor, la grandeza, ingenio, estado

y cuánto el ser humano en sí atesora;

que en ellos vuestra alteza y hermosura

verá, y la aurora y Flora y sol vencido,

y rendirse el lucero con Diana;

Mas si hermosa, blanca la luz pura

volvéis, de casto amor dirá encendido,

que sois toda inmortal y soberana.