- CIII - En ocasión de haber quemado una dama el papel que escribía a su galán, ...

By Luis de Ulloa Pereira

Dicha fue de mi fe contra tu incendio

la contingencia del papel trocado,

que cualquiera consuelo imaginado

puede desvanecer mi pensamiento.

No porque mire mi cobarde aliento

a la esperanza con semblante osado,

ni que afloje las cuerdas al cuidado,

es lisonja, que pido a mi tormento.

Por poner al incendio mis finezas,

(que estando ellas ardiendo en fuego eterno

no las pudiera ocasionar recelo).

La llama consumió tus asperezas

con agüero feliz, porque el engaño

mostró, que puedes encender el hielo.