- CIII -

By Fernando de Herrera

Al mar desierto, en el profundo estrecho,

entre las duras rocas, con mi nave

desnuda, tras el canto soy suave,

que forzado me lleva a mi despecho.

Temerario deseo, incauto pecho,

a quien rendí de mi poder la llave,

al peligro me entregan fiero y grave,

sin que pueda apartarme del mal hecho.

Veo los huesos blanquear y siento

el triste son de la engañada gente

y crecer de las ondas el bramido.

Huir no puedo ya mi perdimiento,

que no me da lugar el mal presente,

ni osar me vale en el temor perdido.