- CIV -

By Fernando de Herrera

Pierdo tu culpa, Amor, pierdo engañado,

siguiendo tu esperanza prometida,

el más florido tiempo de mi vida,

sin nombre, en ciego olvido sepultado.

Ya no más; baste haber siempre ocupado

el pensamiento y la razón perdida

en tu gloria y mi infamia aborrecida;

que quien muda la edad troca el cuidado.

Yo he visto a los pies puesto un duro hierro,

y torcerlo la mano del cautivo,

y desatarse de aquel nudo fuerte;

mas ¡oh! que ni el desdén ni mi destierro

pueden borrar del corazón esquivo

lo que nunca podrá gastar la muerte.