- CIV - A don Diego Fernández de Córdoba, Señor de la Campana

By Pedro Soto de Rojas

El valor de cobardes corregido,

el corazón, y la derecha mano

herida aquesta de un traidor villano,

y aquel de un noble, por leal herido.

Libre, desesperado, y ofendido,

del yugo, gloria, y fuerzas del tirano,

ya de fortuna (¡oh flaco aliento humano!)

al incesable trabajar rendido.

Estoy, (¡ved cuál! ajeno de venganza,

que es mi ofensa mayor, que el enemigo,

y que mi enojo el tiempo, y su tardanza.

Y en tantos males, por remedio sigo

del hado incontrastable la mudanza:

Sentid don Diego, pues que sois mi amigo.