- CIX -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Cuelga, Ignacio, las armas por trofeo

de sí mismo en el templo, y con fe ardiente

espera que las suyas le presente,

quien le infunde tan bélico deseo;

que así, en dejando al pastorcillo hebreo

el real arnés, le dio una fiel corriente

limpias las piedras, con que hirió en la frente

altiva al formidable filisteo.

Salid, pues, nuevo rayo de la guerra,

a los peligros, que producen gloria;

oprimid fieras, tropellad gigantes;

que si al valor responde la victoria,

no dejaréis cervices repugnantes

ni en los últimos fines de la tierra.