Cleopatra y Marco Antonio – I

By Ricardo del Monte

La reina de los frívolos antojos

en el festín con báquida apostura

se levanta Pasión, fiebre y locura

arden en los abismos de sus ojos

Manda, y la nubia esclava ya de hinojos,

en almirez de pórfido tritura

la regia perla El polvo que fulgura

del vino escarcha los reflejos rojos

-Quiero, Antonio, brindar- dijo, en el suave

néctar de Clío revolviendo, altiva,

la más preciada perla de su erario

-¡Qué mis culpas de amor la muerte lave,

y Cleopatra en gloria así reviva

blanca y perenne como el mármol pario!