-CLII-

By Fernando de Herrera

No puedo sufrir más el dolor fiero

ni ya tolerar más el duro asalto

de vuestras bellas luces, antes falto

de paciencia y valor, en el postrero

trance, arrojando el yugo, desespero,

y por do voy huyendo el suelo esmalto

de lazos rotos, y levanto en alto

el cuello osado y libertad espero.

Mas ¿qué vale mostrar estos despojos

y la ufanía de alcanzar la palma

de un vano atrevimiento sin provecho?

El rayo, que salió de vuestros ojos,

puso su fuerza en abrasar mi alma

dejando casi sin tocar el pecho.