- CLIX -

By Fernando de Herrera

Vuelvo al ufano corazón el día

en que mi Luz mostró su luz hermosa

y relució suave y amorosa,

bella en mis ojos igualmente y pía;

y acuérdome que el sol que descendía

paró al ardiente Flegon la espumosa

rienda, y con su tardanza espaciosa

sintió el íntimo polo ausencia fría.

Entonces, inflamado en dulce fuego,

mi gloria alabo y bien, y alegre digo:

¿cuál buena suerte alcanza mi ventura?

No el cetro del romano envidio y griego,

porque imperio mayor tiene consigo

quien ama soberana hermosura.