- CLVI -

By Fernando de Herrera

¿Qué espíritu encendido Amor envía

en este frío corazón esquivo,

que con la alba en calor el pecho avivo

y ardo al aparecer del nuevo día?

Yo me inflamo si a Febo se desvía

la sombra, y cuando de aquel puesto altivo

declina el sol, me quemo en fuego vivo

y abraso, cuando el mar tuerce la vía.

Centella soy, si el lubricán parece;

llama, cuando se ven las luces bellas

y el blanco rostro a Delia se colora;

fuego soy cuando el orbe se adormece;

incendio, al esconder de las estrellas;

y ceniza al volver de nuevo aurora.