- CLVII -

By Gutierre de Cetina

Por el airado mar a la ventura

va el marinero con tormenta fiera,

y viéndose perder, salvarse espera

en el batel do su morir procura;

porque lo ordena así su desventura

que allí donde pensó salvarse muera,

volviendo al puerto, al fin, salva y entera

la nave que juzgó menos segura.

Así, señora, yo buscando un medio

que me pueda escapar de un mal tan fuerte,

do me pensé ganar vine a perderme.

Mas ¿qué puedo hacer quien su remedio

vio puesto en el arbitrio de la suerte?

¿De quién sino de vos puedo valerme?