- CLVIII -

By Fernando de Herrera

Cuando de mi Luz bella el desdén siento

y fenecer mi gloria en tibio olvido,

huyo señero y triste, aborrecido,

el áspero dolor de mi tormento.

Mis vanas esperanzas represento,

el poco bien, el mucho mal sufrido,

y ausente, despagado y ofendido,

mi libertad dorada osado intento.

Pero si vos después rendido el cuello

y viéredes colgados mis despojos,

dudad las duras armas de amor ciego;

que en las lucientes hebras del cabello

y alegre fucilar de alegres ojos

preso me pierdo todo, y ardo en fuego.