- CLVIII - La respuesta nos la da Pedro Pardo

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Dame, Señor, una oración suprema;

dame la voz, el ritmo y el acento;

que todo tuyo sea el pensamiento,

y tuyos el poeta y el poema.

Anonadado en Ti, sea un problema

de cómo por amor, con nuestro aliento,

te expresas a ti mismo el sufrimiento

de esta vida que brilla y que nos quema.

No me dejes recluido en mis fronteras,

pues quedo tan inerme y desvalido,

que temo, mi Señor, que si algo pido

no será de esta súplica que esperas.

Como para tu gloria vivo y muero,

lo que quiero pedir yo no lo quiero.