- CLXI -

By Gutierre de Cetina

Sabe Dios sin saber de vos deseo,

y témolo saber más que la muerte:

ved, señora, cuál es mi mala suerte,

de qué contrarios tormentar me veo.

De no saber de vos tan mal poseo

que en fiera rabia el desear convierte;

y por no saber nueva en que no acierte,

el triste desear huyo y rodeo.

Así el que ve la nave irse abrasando,

estando dentro en ella en la batalla,

modo para salvarse anda buscando;

mas doquiera que va su muerte halla:

el enemigo, el contrastar nadando;

y en la nave ella viene sin buscalla.