- CLXII -

By Lope de Vega

Ya vengo con el voto y la cadena,

Desengaño santísimo, a tu casa,

porque de la mayor columna y basa

cuelgue de horror y de escarmiento llena.

Aquí la vela y la rompida entena

pondrá mi amor, que el mal del mundo pasa,

y no con alma ingrata y mano escasa,

la nueva imagen de mi antigua pena.

Pero aguárdame un poco, Desengaño,

que se me olvidan en la rota nave

ciertos papeles, prendas y despojos.

Mas no me aguardes, que serás engaño,

que si Lucinda a lo que vuelvo sabe,

tendrame un siglo con sus dulces ojos.