- CLXIII -

By Juan de Tassis y Peralta

Después que me persigue la violencia

de fortuna cruel, de injusto hado,

vivo en parte mejor desobligado

de la prolija ley de la paciencia.

Será comodidad, si no prudencia,

un libre proceder desengañado,

porque el bien que le queda a un condenado

es esperar segunda vez sentencia.

Tal vez acierta más el desatino

que la templanza, a preservar la muerte

del que afligido su pasión tolera.

Pues si el despertar sólo es camino

de limitar injurias de la suerte,

¿qué tiene que temer el que no espera?