- CLXVI -

By Juan de Tassis y Peralta

Hágame el tiempo cuanto mal quisiere

y nunca de mis daños se contente,

que no me he de perder inútilmente

por lo que sin propósito dijere.

Gobierne bien o mal el que tuviere

a su cargo las leyes de la gente,

que a mí, y a mi censor impretendiente,

no hay mudanza de estado que me altere.

Lleve mi confianza por el suelo

sus alas, pues parece que no acierta

el que se atreve a peligroso vuelo;

quede mi queja y esperanza muerta,

pues vemos que la envidia más que el celo

a la murmuración abrió la puerta.