- CLXVII -

By Fernando de Herrera

Mi Luz, así en la vuestra bella frente

nunca ofenda las rosas hielo frío,

y así blando al ingrato señor mío

vea en esas estrellas yo presente,

que me digáis, humilde amante ausente,

si en vuestro corazón hallo desvío,

si vuestro pecho tierno el desvarío

dulce, como en mi tiempo alegre siente.

Porque, por esa púrpura templada

en blanca y pura nieve, y por los ojos

suaves, do respira mi esperanza,

que en la más luenga ausencia y apartada

no vos negó mi alma los despojos

ni en mí temió el Amor jamás mudanza.