- CLXX -

By Juan de Tassis y Peralta

Miro el inquieto mar, como el piloto

que corriendo fortuna en golfo incierto

a pesar de las ondas, toma puerto,

debido a los efectos de su voto.

Y cuelgo las reliquias que devoto

saqué a luz del engaño descubierto,

y vivo a conocer, a esperar muerto,

suelto el timón de la paciencia roto.

Porque luchar con la paciencia en vano

otro aliento requiere y otros brazos

de más válida fuerza que los míos.

No me tuvo al caer piadosa mano,

y la engañada fe quedó en los lazos

de costosos agravios y desvíos.