- CLXXI -

By Juan de Tassis y Peralta

Después de mucho viento y mar cortado,

dio un piloto su nave a dulce puerto,

por lograr cielo amigo y tiempo abierto,

sobre arenas pacíficas varado.

Adonde siete lunas al cuidado

se anegó de mar bravo y aire incierto,

debiendo a las envidias lo experto,

debiendo a los peligros lo avisado.

Hoy vuelve a navegar con nuevo engaño,

expuesto a las injurias de los vientos,

observando a planetas los semblantes.

Conozca, pues, el tiempo, sienta el daño

su ruina, trofeo de elementos

será, cuanto escarmiento a navegantes.