- CLXXXIII - A Micaela de Luján, su amante

By Lope de Vega

Fugitivo cristal, el curso enfrena

en tanto que te cuento mis pesares;

pero ¿cómo te digo que te pares

si lloro y creces por la blanda arena?

Ya de la sierra que de nieves llena

te da principio humilde Manzanares,

por dar luz al que tiene tantos mares,

mi sol hizo su ocaso en la Morena.

Ya del Betis la orilla verde adorna

en otro bosque de árboles desnudos,

que en aire dan por fruto plata en barras.

Yo triste en tanto que a tu margen torna,

de aquestos olmos, a mis quejas mudos,

nidos deshago y desenlazo parras.