- CLXXXV - Al universal Juicio

By Juan de Tassis y Peralta

Enfrenó el curso, y sin ocaso el día

los campos de Anfitrite no rodea

el gran pastor de Admeto, ni Febea

menguada o llena forma descubría.

Sobre cándidas rosas se reía

la primer causa en soberana idea,

y con ángeles mil la bella Astrea

himnos en su alabanza repetía.

Cuando a la horrible voz, las esparcidas

reliquias de las almas fueron velo

destinadas al bien o mal eterno.

Y en un punto las causas definidas,

fueron los justos como a centro al cielo

y de precintos se ocupó el infierno.