Cofradía

By Pedro A. Morgado

Hay un ígneo penacho en cada cirio

que se alarga en la atmósfera, y crepita

con un gesto suave de martirio

y de tortura vaga e infinita

Los cofrades avanzan lentamente

y los clarines dicen su lamento;

de cuando en vez, la copla penitente

-igual que una saeta- rasga el viento

Hay como un retroceso milenario;

y al escena sublime del Calvario,

por un momento, cubre nuestros ojos

Después solo el azul Y de los cielos

-cual fuente de benéficos consuelos-

baja una nube de matices rojos.