Compara al Etna con las propiedades de su amor

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Ostentas, de prodigios coronado,

sepulcro fulminante, monte aleve,

las hazañas del fuego y de la nieve,

y el incendio en los yelos hospedado.

Arde el invierno en llamas erizado,

y el fuego lluvias, y granizos bebe;

truena, si gimes; si respiras, llueve

en cenizas tu cuerpo derramado.

Si yo no fuera a tanto mal nacido,

no tuvieras, ¡oh Etna!, semejante:

fueras hermoso monstruo sin segundo.

Mas como en alta nieve ardo encendido,

soy Encéfalo vivo y Etna amante,

y ardiente imitación de ti en el mundo.