Con un duro

By José Martínez Monroy

Sentí, al pisar de nuestro amado el suelo,

de perder a mis padres la amargura;

no supe que era amor ni qué hermosura,

ni hallé un amigo a quien decir mi anhelo.

En la tumba final del desconsuelo

gime mi corazón: si, por ventura,

ansioso busco a Dios tras esa altura,

y al cielo miro, se oscurece el cielo

Nada soy, nada tengo, nada valgo;

he dado a la ilusión mi adiós postrero:

¿puedo ya en adelante creer en algo?

Ni honores alcancé, ni fama espero;

entré muerto en la vida, y muerto salgo

Me queda un duro: ¿para qué lo quiero?