Confidencia

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Jamás ambicioné la investidura

que un azar de la suerte me ofrecía

y me niega otro azar, -locuaz decía

un viejo, que bajaba de una altura

-Ave que gira errante en noche oscura

esperando la luz del nuevo día,

mi espíritu cristiano sólo ansía,

tras vida honrada, salvación segura

No apetezco riquezas ni oropeles,

ni aspiro a coronar mi frente helada

con guirnaldas de mirtos y laureles.

Pero anhelo que, al fin de mi jornada,

pedestales, brocados y doseles

¡no basten a premiar mi vida honrada!