Consejo

By Eusebio Lillo

Goza, bien mío, en tanto que en la vida

la fresca lozanía te acompaña,

que es flor la juventud que el tiempo daña

y no vuelve jamás una vez ida.

Mientras gozamos de la edad florida

en mil deleites el amor nos baña;

más tarde, ¡ay tristes! la vejez huraña

nos roba el fuego que en el alma anida

El amor, como Dios, tiene su cielo;

olvida allí del corazón enojos

pues para gozar viniste al suelo.

Y si presa han de ser aquesos ojos

y el seno aquel de la vejez de hielo,

sean más bien de amor dulces despojos.