Consejo a la mora

By Hernán Zamora Elizondo

Deja ya de volar, repliega el ala,

alma inquieta y fogosa, porque ahora

no es propicio el cantar de que haces gala,

entre gente tan seria y pensadora.

Deja ya de volar, repliega el ala,

y empéñate en faena productora,

esa porfía en tu ilusión es mala

y no tiene más don que ser sonora.

Deja ya la ilusión, porque a la larga

sólo tendrás una congoja amarga,

y si en eso prosigues, lograrás

que en lo más empinado del camino

te magullen las aspas de un molino

mientras ríe mi cuerpo y nada más.