Consolatrix afflictorum

By Federico Rivas Frade

Ante el viejo retablo donde lloras,

mi madre se postraba de rodillas,

y, lo mismo que en ti, vi en sus mejillas

rodar el llanto en las amargas horas

Como un rayo de luz de dos auroras,

de ella y del cielo en que sin mancha brillas,

bajaba con mis súplicas sencillas

la compasión que tú de Dios imploras

Muerta mi madre, en noches de amargura

ante el cuadro a caer vuelvo de hinojos,

y cuando el alma su oración murmura,

se aplacan de mi vida los enojos,

porque al rogarte a ti, se me figura

que ella me está mirando con tus ojos