Contra un juez

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Este letrado de resina y pez,

que en tiempo de Moisés fue Faraón,

no sólo siendo juez tuvo pasión,

mas siendo la Pasión, él fue su Juez.

Oyó cuerno en el Prado y Aranjuez;

gradüóse después de carnerón;

como del fuego huye del lechón,

si a San Antón encuentra alguna vez.

Es caballero de Avirón y Atán,

hijo de un vizcaíno de Belén

que, por lo perro, descendió de Can.

De la carda me dicen que es también,

y el apellido de Cardón le dan

los que en la Cruz cardaron nuestro bien.