COPA DE GRATITUD
Con la mano temblando de alegría,
Con el alma repleta de emoción,
Brindo por la grandeza de este día
Y es mi copa mi propio corazón. . . .
No es mi vino de néctar ni ambrosía,
No es mi copa de plata y con blasón;
Pero es su albo licor la simpatía,
Con aroma inmortal de devoción. . . .
Asi, en honor de un Hijo de la ciencia
Que es Sacerdote de una Fe divina,
Quiero beber la espiritual esencia
Que contiene mi copa cristalina,
Donde brilla con noble refulgencia
La gratitud del alma filipina. . .