Corona de espinas

By Atenógenes Segale

Cuando piensas a solas hijo mío,

con deleite visiones de impureza,

yo contemplo de Cristo la cabeza,

que vas de abrojos a ceñir impío.

Oigo crujir de un modo que da frío

las puntas que rechinan con fiereza

resbalando en el cráneo, que empieza

de carmín a brotar tibio rocío

Ya te miran de lágrimas bañados

los ojos del Señor, tan dulcemente,

que ablandaran a tigres no domados

Y, ¿tú sientes placer, y tu alma siente

que está bien, repitiendo los pecados,

de tales rosas coronar su frente?